Conceptos / Acústica

Ruido:
Es un sonido molesto considerado como contaminante acústico que puede producir efectos fisiológicos y psicológicos nocivos para una persona o grupo de personas. La causa principal de la contaminación acústica es la actividad humana; el transporte, la construcción de edificios y obras públicas, la industria, entre otras.

Reverberación:
Es el fenómeno acústico de reflexión que se produce en un recinto cuando un frente de onda o campo directo incide contra las paredes, suelo y techo del mismo. El conjunto de dichas reflexiones constituye lo que se denomina campo reverberante.

Materiales acústicos:
Los materiales aislantes acústicos son aquellos empleados para dar protección y aislación a un local o recinto a fin de atenuar o directamente impedir la penetración de los sonidos exteriores.
Consideramos a un material como aislante acústico cuando tiene la propiedad de ser absorbente sonoro, ya que posee un elevado coeficiente de absorción acústica en todo o en parte del espectro de frecuencias de sonidos audibles por el ser humano, que van en un rango desde los 20 Hz hasta los 20 K
Los más empleados en la construcción son: Lanas minerales, lanas de vidrio y lanas de roca.

Emisor :
Cualquier infraestructura, equipo, maquinaria, actividad o comportamiento que genere contaminación acústica

Receptor:
Un receptor es una persona o un equipo que recibe el sonido o ruido emitido por un transmisor o emisor

Movimiento armónico simple:
es un movimiento vibratorio bajo la acción de una fuerza recuperadora elástica, proporcional al desplazamiento y en ausencia de todo rozamiento. no existe disipación de energía y el movimiento se mantiene invariable, sin necesidad de comunicarle energía exterior a este.

Absorción:
Cuando un foco sonoro emite energía acústica, las ondas sonoras se propagan a partir de él en forma de onda esférica si no encuentran ningún obstáculo en su camino. Al chocar contra algún obstáculo se reflejan cambiando su dirección. Si la superficie reflectante fuese completamente impermeable al aire y perfectamente rígida no habría pérdida de energía en cada reflexión. Sin embargo, en la realidad no existe un reflector perfecto, ya que éste entrará en vibración por efecto de la onda incidente, o permitirá la propagación de las ondas sonoras en el interior del material, si éste tiene estructura porosa.

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La temperatura del IGLU! Marcelle Espino, Noelia Jimenez, Jose I. Aybar

La Temperatura en un Iglu.

La temperatura interna de un Iglú, se mantiene por el aire, que está detenido dentro de este, y no es debido a que es construido con hielo.

El hielo es un excelente aislante, debido a que es bastante denso, y por tal motivo, cuando se caliente el interior, del iglú, ya sea por el cuerpo, el aire, etc., mantiene su temperatura, interior, sin dejarla escapar.

Pero la temperatura de este no llega a ser superior a los 7ºC.

En primer lugar, fuera del iglú la temperatura es muy baja (por supuesto inferior a 0 ºC); puede ser, por ejemplo, de -30 ºC o -40 ºC.

En segundo lugar, la nieve es un buen aislante (también el hielo, pero peor). Esto significa que transmite mas el calor y el frío, aunque pueda parecer sorprendente. Los poros de la nieve están llenos de aire, y el aire es un mal conductor del calor.

Con el calor desprendido por cuatro personas y dos lámparas de aceite se puede tener, en muchos casos, una temperatura interior entre 0 y 2 ºC.

Algunos expertos consideran que se pueden obtener 40 ºC de diferencia entre el interior y el exterior del iglú.

 

 

 

 

 

Temperatura del Color. Marcelle Espino, Noelia Jimenez, Jose I. Aybar

Temperatura del Color:

El color puede manejarse, por un lado como hecho físico, y por el otro, como reacciones perceptuales, dadas por interpretación de ilusiones ópticas.

Toda medición de cualidades claro-oscuro se puede referir a una escala de ligero-pesado. Las comparaciones de claro-oscuro y ligero-pesado conducen fácilmente a la de suave-duro; o también, rápido-lento y temprano tardío se relacionan con joven-viejo y cálido-frío, así como con húmedo-seco. De estas polaridades cromáticas, una de las más conocidas es el contraste de temperaturas cálido-frío.

Los términos “cálidos” y “fríos” apenas se refieren a los matices puros, parecería que el rojo es un color cálido y el azul es frío. Los dos términos parecen adquirir su significado cuando se refieren a la desviación de un color dado en la dirección de otro color. Por asociación con la luz solar y el fuego, llamamos colores cálidos a aquellos que van del rojo al amarillo , y por asociación con el agua, el hielo y la humedad, llamamos colores fríos a las gradaciones del azul al verde.

 

Pero las diferencias entre los colores cálidos y los fríos pueden ser muy sutiles. Un amarillo o un rojo azulado tienden a ser fríos, como también un rojo o un azul amarillento. Por el contrario un amarillo o azul rojizo parecen cálidos. El que determina el efecto no es el color principal puro, sino el color cuyo matiz se desvía ligeramente hacia la calidez.

Un azul rojizo parece cálido, mientras que un rojo azulado, parece frío. Además las mezclas de dos colores equilibrados o en iguales proporciones, no manifiestan claramente su temperatura. El verde, mezcla de amarillo con azul, se aproxima más al frío, mientras que las combinaciones de rojo con el azul para dar el violeta, y con el amarillo, para dar el naranja, generalmente tienden a la neutralidad o a la ambigüedad.

La expresión del color y su temperatura en particular, no se aprecian sólo por su matiz, sino también por su luminosidad y Saturacion. La división de los colores en cálidos y fríos radica simplemente en la sensación de color y experiencia humana.

Temperatura de color en grados Kelvin.

Generalmente no es perceptible a simple vista, sino mediante la comparación directa entre dos luces como podría ser la observación de una hoja de papel normal bajo una luz de tungsteno (lámpara incandescente) y a otra bajo la de un tubo fluorescente (luz de día) simultáneamente.

Ejemplos

Algunos ejemplos aproximados de temperatura de color

  • 1700 K: Luz de una cerilla
  • 1850 K: Luz de vela
  • 2800 K: Luz incandescente o de tungsteno (iluminación doméstica convencional)
  • 3200 K: tungsteno (iluminación profesional)
  • 5500 K: Luz de día, flash electrónico (aproximado)
  • 5770 K: Temperatura de color de la luz del sol pura
  • 6420 K: Lámpara de Xenón
  • 9300 K: Pantalla de televisión convencional (CRT)
  • 28000 – 30000 K: Relámpago

“Calidad”, “Fria”, “Luz Diurna”.

La luz blanca amarillenta, similar a la del fuego de una chimenea, se denomina “cálida”, y la luz blanca azulada “azul”. Se basan en asociaciones con estos colores. “Luz diurna” es la que imita a la que entra por una ventana. Son clasificaciones básicas, pero útiles. No obstante, puede haber distintos grados de “frialdad” y “calidez”, por lo que necesitamos una medida cuantitativa, la temperatura de color correlacionada, descrita más arriba.

Cuando decimos que una lámpara tiene una temperatura de color de 3.000 grados Kelvin, significa que un metal ardiente a 3.000 grados Kelvin produciría una luz del mismo color que la lámpara. Si el metal se calienta hasta 4.100 grados Kelvin, genera una luz mucho más blanca. La luz solar directa corresponde a unos 5.300 grados Kelvin, mientras que la luz diurna, mezclada con la luz del cielo, es de unos 6.000 grados Kelvin o más. Una lámpara incandescente convencional tiene un filamento a 2.700 grados Kelvin, y por definición una temperatura de color de 2.700 grados Kelvin.

 

Humedad! Marcelle Espino

La  imagen presentada es una pared de una vivienda. Una de las razones más habituales por las que aparecen la humedad y los hongos en paredes es la concentración de agua en el medio ambiente, concretamente en espacios como cocina y lavabo. Pero se puede prevenir su expansión con una buena ventilación.

Las causas de su aparición son varias, aunque las más comunes son las filtraciones. Sin embargo, también puede aparecer en ambientes cerrados en donde hay gran condensación de agua como el lavabo o la cocina, y derivan en la creación de hongos que pueden llegar a atacar cortinas de baño, muebles de madera y armarios. Se sugiere abrir las ventanas al menos durante media hora cada día, para evitar condensaciones o retenciones de humedad en las distintas habitaciones.